Despierto de ese sueño reparador, breve, pero
intenso y bien aprovechado, y voy moviéndome, reaccionando, protegiendo a mis
especies, a los seres que me componen y haciendo cambios en mi metabolismo. Me
muevo, con prudencia, sin prisas y sin apenas pausas. No quiero causar
traumatismos. Intentaré que el proceso sea lo más gradual y suave posible, pero
cumpliendo los plazos pactados. Es un
aviso, estad preparados, listos. Ayudadme en este proceso, también formáis
parte de mí. Todos adelante, juntos, hacia la quinta, dejando atrás la células
muertas, las que han escogido no regenerarse conmigo. Unidos en un gran abrazo,
hagamos el camino. Sujetándonos unos a otros. Si uno se mueve (o una parte de
mí), se mueven todos, repartiendo la fuerza del movimiento para que resulte más
leve. Juntos lo haremos bien, sencillo, menos doloroso, suave. Nos ayudan,
aunque somos autosuficientes, agradecemos esa ayuda. Los seres del exterior nos
contemplan, acompañan y alientan, y están listos para prestar ayuda si fuera
preciso.
No hay nada que temer.
Canalizado por Kitiara.
Canalizado por Kitiara.

No hay comentarios:
Publicar un comentario